jueves, 20 de julio de 2017

En el rodaje de "Pasión de los fuertes"

Es una película donde lo que se ve es lo que hay. No hay segundas lecturas
(Winston Miller, guionista junto a Samuel G. Engel de “Pasión de los fuertes”)

Tras su participación en la guerra, Henry Fonda se incorporaba al mundo cinematográfico. Y lo hacía nada menos que de la mano de John Ford y en un western cuyo protagonista, Wyatt Earp, se presentaba como un personaje idóneo para el actor. 



Con su tranquila, aunque persuasiva seguridad, y con su deliciosa entonación a base de palabras cortas, nos muestra un personaje sencillo que es tan real como la suciedad que pisa
(Bosley CrowtherNew York Times)


A Ford le encantaba su forma de caminar. Le encantaba seguirle. Hubiera sido capaz de mirarle recorrer una calle entera
(Winston Miller)

Henry Fonda era el único de la plantilla de actores que aparecía como único candidato posible para su personaje. Para el papel de Doc Holliday, estaban como candidatos Tyrone Power y James Stewart… 


…pero el estudio quería a Victor Mature, finalmente el elegido, pese a que Ford lo intentó con Douglas Fairbanks Jr. y Vincent Price. Para el papel de Chihuahua, el estudio optó por Linda Darnell.



Y por Walter Brennan como el malvado Pa Clanton, una composición realmente extraordinaria en la única ocasión en la que el actor fue dirigido por John Ford. 


“No sabe usted cuánto me gusta su nombre… Clementine”

Para el papel de Clementine, Ford quería a Anne Baxter o a Jeanne Crain…




… finalmente fue Cathy Downs.


Wyatt: “Mac, ¿nunca has estado enamorado?”
Mac: “No, he sido camarero toda mi vida”

Durante su etapa como ayudante de su hermano Francis, John Ford conoció al verdadero Wyatt Earp, por aquel entonces asesor de westerns en Hollywood.

“En los primeros días del cine mudo venía un par de veces al año a visitar a sus camaradas y a los cowboys que había conocido en Tombstone. Algunos pertenecían a nuestra compañía…


… Era un hombre bastante corpulento, muy avaro en palabras, de una calma sorprendente. No era buen tirador pero, como era muy valiente, se acercaba mucho a su adversario antes de disparar”



Terminado el guión de la película, y por deseo expreso del director, que pretendía así ayudar a los indios Navajos, todo el equipo se trasladó al noroeste de Monument Valley, Arizona, cerca de los promontorios Mitchell y Gray Whiskers. Los interiores se filmarían a continuación en Hollywood, en los Estudios de la Fox.



Y una vez finalizado el rodaje, la Fox entregó el hermoso decorado de Tombstone al consejo tribal de los navajos para que dispusieran de él a su antojo.

El productor Darryl Zanuck quiso dar al metraje de la película los cortes que él consideró imprescindibles, si bien parece ser que utilizó las tijeras con sumo cuidado, todos los cambios estaban claramente destinados a dar a la cinta una base narrativa más firme, de manera que el público pudiese entender con más facilidad la evolución de la historia. 

Pasión de los fuertes” se estrenó en Nueva York el 3 de diciembre de 1946, tras una première en Salt Lake City. 

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